La palabra conflicto significa
combate, lucha, pelea, enfrentamiento. En el ámbito laboral es común escuchar
la palabra conflicto para identificar un desacuerdo o una situación tensa. Laboralmente hay dos tipos de
conflictos, los Interpersonales y los
interdepartamentales. Los conflictos interpersonales están relacionados
con dos o más personas y los conflictos
interdepartamentales con dos ó más departamentos. Independientemente de los
tipos de conflictos y sus causas, es importante y necesario solucionarlos.
Algunas personas, con poco
conocimiento en el manejo de conflictos, recomiendan no involucrarse cuando el mismo es originado por
“causas ajenas al trabajo”. Recuerde que toda situación que de una manera u
otra perturbe el ambiente laboral de una organización debe ser atendida. Dos o
más personas que no se traten o se medio traten en un departamento es un factor
de perturbación laboral, por lo tanto hay que tomar acciones correctivas.
Crear un conflicto es sumamente
sencillo, el reto es evitarlo. Una persona extremadamente sensible es un
conflicto a punto de suceder. Usualmente se siente afectada por cualquier
comentario y se convierte constantemente en una víctima. No comprende que
formar parte de una organización implica aportar, solucionar, convivir,
participar, respetar en vez de complicar las cosas. El conflicto también es el
resultado de diferencias en las expectativas de las personas, malentendidos,
mala comunicación, escasez de recursos, ambigüedad acerca de la
responsabilidad, metas incompatibles,
diferencias de personalidad,
poder, parcelas laborales, parámetros de tiempo, procedimientos o alcance de
metas. Lo ideal para evitar conflictos es no crear las condiciones o
situaciones antes mencionadas.
Existen técnicas para el manejo del conflicto. Una de
ellas es conocida como Ganar – Ganar.
Una de las partes involucradas tiene que ceder. Ceder no es sinónimo de
debilidad sino de inteligencia. Cede quien quiere solucionar el conflicto,
independientemente de ser o no el más afectado por la situación.
Ceder implica buscar el
acercamiento, sin ningún tipo de predisposición, con la finalidad de lograr un
acuerdo donde ninguna de las partes sienta que una gano y la otra perdió. Esta
técnica es utilizada por los involucrados sin la participación de un
tercero.Otra técnica es plantear las
metas organizacionales. Es utilizada igualmente por los involucrados, sin la participación de un tercero. En este caso ambas partes están interesadas
en resolver el conflicto, pero cada una
de ellas esta convencida de tener la razón. Las metas de la organización
siempre deben tener preferencia sobre las metas personales o departamentales.
Muchas veces se puede resolver un conflicto señalando como éste afecta negativamente
el desempeño general de la organización.
Eludir es una técnica pero no es
nada recomendable. Es considerada una técnica por ser practicada frecuentemente
por algunas personas. Consiste en actuar como si el conflicto no existiera con
la esperanza que desaparezca. Es común en situaciones donde el conflicto es originado por “causas ajenas al trabajo”.
La realidad es que el conflicto nunca desaparece sino se magnifica.
Comprometerse es la técnica
utilizada por los supervisores cuando las partes en conflicto no tienen la
habilidad de encontrar una solución sin la participación de un tercero. En este
caso, el supervisor habla con las partes
involucradas de manera individual, de tal manera de comprometerlas para que
ambas cedan en su posición. Es recomendable conversar primeramente con la parte
involucrada con quien se tiene más comunicación y/o empatía. El objetivo es
comprometerse a encontrar un punto de equilibrio para trabajar en equipo.
Cuando las partes no logran comprometerse, el
supervisor utiliza la técnica de mediar. La mediación incluye un compromiso,
pero el proceso es dirigido por un tercero imparcial, quien tiene la autoridad
de tomar la decisión final del asunto. El tercero imparcial sigue siendo el
supervisor, pero su posición es totalmente neutral. Su objetivo es evitar un
enfrentamiento, por lo que se concentra en lo que va a suceder en vez de lo que
sucedió. No se trata de realizar un careo (enfrentamiento personal entre las
partes), ya que no son recomendables bajo ningún concepto.
Colaborar mediante el diálogo es
la técnica más recomendable. Es utilizada por las partes en conflicto sin la
participación de terceros. Por iniciativa propia ambas partes estudian sus
posiciones y comportamientos a la luz de sus metas personales y cómo afectan la
otra parte, su equipo de trabajo y la organización entera.
Es importante comprender que una
organización libre de conflicto es realmente poco probable. Las instituciones
están formadas por personas con diversidad de criterios, ideas, experiencias
que lógicamente tendrán deferencias en algún momento. Algunos expertos afirman
que un poco de conflicto es saludable para la organización. El conflicto puede
provocar un debate de ideas que puede resultar en una mejora. Sin embargo, usar
los conflictos para producir ideas o cambios es un enfoque donde las mejoras no
son consideradas hasta surge una situación tensa, lo que llama a una reflexión.

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